No tengo ni idea de cómo sería una vida juntas pero, si de algo estoy segura, es que si resulta ser tan extraordinaria como resultan ser los momentos que hasta ahora compartimos, no quiero ninguna otra oferta, ninguna otra alternativa... no quiero nada que no seas tú. Todas las noches desde que te conozco, cuando me siento en el escritorio, enciendo una vela. El incesante vaivén de una pequeña legua de fuego sosiega mi alma. La presencia de una pequeña vela aporta una luz cálida a mis largas, frías y solitarias noches de desvelo recorriendo tu sonrisa grabada en mis pupilas. Al mirar la pequeña llama bailar en la oscuridad, tu figura viene a mi, sutil, ligera, sencilla, delicada y extrañamente contundente. Si hay algo que mi alma anhele, por encima de todo, es ver el reflejo de una legua en tus ojos mientras nuestros cuerpos se aman en lo que fueron desvelos y delirios nocturnos.
Este será MI espacio, donde todxs sabréis que como chica, soy capaz de amar a una mujer
miércoles, 3 de abril de 2013
Una legua en tu pupila
No tengo ni idea de cómo sería una vida juntas pero, si de algo estoy segura, es que si resulta ser tan extraordinaria como resultan ser los momentos que hasta ahora compartimos, no quiero ninguna otra oferta, ninguna otra alternativa... no quiero nada que no seas tú. Todas las noches desde que te conozco, cuando me siento en el escritorio, enciendo una vela. El incesante vaivén de una pequeña legua de fuego sosiega mi alma. La presencia de una pequeña vela aporta una luz cálida a mis largas, frías y solitarias noches de desvelo recorriendo tu sonrisa grabada en mis pupilas. Al mirar la pequeña llama bailar en la oscuridad, tu figura viene a mi, sutil, ligera, sencilla, delicada y extrañamente contundente. Si hay algo que mi alma anhele, por encima de todo, es ver el reflejo de una legua en tus ojos mientras nuestros cuerpos se aman en lo que fueron desvelos y delirios nocturnos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario